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INSOMNIO

Insomnio

Desde 1988 he atendido a unas de 600 personas con un problema de insomnio. Más del 95% de las personas hoy en día están consiguiendo conciliar el sueño sin necesidad de fármacos con una terapia cognitivo-conductual y con la hipnosis clínica.

Dormir es una necesidad de todo ser vivo. Es una necesidad fisiológica a la que dedicamos, aproximadamente, un tercio de nuestra vida.

Podríamos definir el sueño como un estado temporal de la vida; regular y cíclico. Dormir es fundamental para el organismo. Tiene una finalidad restauradora. Es esencial para que podamos ser capaces de tener un grado satisfactorio de vigilancia y atención durante el día.

Todos sabemos que dormir bien es fundamental para restaurar las funciones mentales y fisiológicas del organismo. En cuanto al número de horas necesarias, aunque cada persona es diferente e influyen las características personales (como su estilo de vida), como promedio, un niño puede necesitar unas 10 horas diarias; un adulto, entre 6 y 8 horas y a una persona de la tercera edad puede serle suficiente con 5 o 6 horas.

Pero dormir bien no sólo significa dormir la cantidad de horas necesarias sino, y sobre todo, que el sueño sea de calidad. El efecto reconstituyente del sueño no depende de su duración, sino de su calidad. Cuando una persona no puede dormir bien se dice que sufre insomnio, que tiene dificultad para dormir.

Aunque generalmente se concibe el insomnio como la dificultad para conciliar el sueño, no siempre es así. En función de cuándo aparecen las dificultades, se clasifica el insomnio en:

  • Insomnio inicial o de conciliación. Es el más común y se da cuando la dificultad se produce al acostarse, al iniciar el sueño.
  • Insomnio intermedio o de mantenimiento. En este caso, comenzar el sueño no suele ser una dificultad, pero mantenerlo estable durante la noche es muy difícil y la persona se despierta con frecuencia, lo que provoca una sensación de cansancio.
  • Insomnio terminal o de final. No suele haber dificultad para conciliar el sueño pero uno se despierta mucho antes de lo planeado y no vuelve a dormirse.

En función de la duración y de su severidad, se distingue entre:

  1. El insomnio transitorio o agudo (dura menos de 1mes). Es un insomnio leve o ligero, con el que existe un mínimo deterioro de la calidad de vida.
  2. El insomnio a corto plazo o subagudo (más de 1 mes y menos de 3-6 meses). Insomnio moderado que se da cada noche y en el que empiezan a surgir ciertos signos del deterioro de la calidad de vida, con síntomas como irritabilidad, ansiedad.
  3. El insomnio a largo plazo o crónico (más de 3-6 meses). Es severo, los síntomas se sufren con mayor intensidad y, por tanto, la calidad de vida se deteriora más.

El insomnio es un trastorno de la duración y la calidad del sueño que produce graves y, a veces, irreparables daños en las funciones físicas y somáticas.

Cuando una persona no puede dormir bien puede ser debido a distintos motivos como:

  • Situaciones de estrés, ansiedad, problemas y/o preocupaciones laborales, familiares, económicas, etc.
  • Las condiciones ambientales, como excesivo ruido, temperatura demasiado alta o baja.
  • Dormir en otra cama, distinta de la habitual.
  • Hábitos irregulares como cambios frecuentes de horarios a la hora de irse a dormir.
  • Malos hábitos alimenticios: cenas copiosas, hambre... Estar haciendo dieta puede provocar que no se duerma bien.
  • Consumo de sustancias como té, café, alcohol, bebidas con cola, tabaco, drogas.
  • Dolores físicos agudos o crónicos.
  • Una enfermedad física.
  • Haber sido intervenido quirúrgicamente.
  • Un problema psicológico, como una depresión, trastorno obsesivo-compulsivo.
  • El efecto secundario de algún medicamento que esté tomando.

LAS FASES DEL SUEÑO:

Para conocer un poco más cómo es el sueño en los humanos, brevemente le comentamos que el sueño se divide en dos etapas:

  1. Sueño No REM (No Movimiento Rápido Ocular). Esta fase, a su vez, se divide en cuatro fases:
    • Fase I: Es la del sueño ligero. En esta fase aún percibimos la mayoría de los estímulos que suceden a nuestro alrededor. Aquí el descanso es poco o nada reparador. Abarca de un 10 a un 20% del total del sueño.
    • Fase II. En ésta, nuestro sistema nervioso bloquea las vías de acceso de la información sensorial. La persona se desconecta del entorno, lo que facilita el sueño, que en este caso es parcialmente reparador, lo cual quiere decir que no es suficiente para despertarnos con una sensación de verdadero descanso. Abarca de un 30 a un 40% del sueño.
    • Fase III: Aquí se produce un mayor bloqueo sensorial en relación con la anterior, y una mayor profundidad del sueño. La actividad cerebral es más lenta y sí se corresponde con un sueño profundo y reparador. Si la persona se despierta en esta fase, probablemente estará confusa y desorientada. Abarca un 10% del sueño.
    • Fase IV: Es un período de restauración física y, sobre todo, psíquica. Su déficit provoca somnolencia diurna. Aunque no es una fase donde se suele soñar, en ocasiones pueden aparecer imágenes, figuras que no tienen relación entre sí. En esta fase pueden aparecer alteraciones del sueño como el sonambulismo. Abarca un 10% del sueño.
  2. Sueño REM (Movimiento Rápido Ocular). Es la fase en la que aparecen los sueños en forma de historias. La actividad cerebral es rápida. El movimiento muscular es nulo (lo que impide que representemos lo que soñamos). Cuando se producen alteraciones en esta fase, aparecen las pesadillas. Abarca el 10% del sueño.

¿QUÉ CONSECUENCIAS TIENE NO DORMIR BIEN?

Cuando alguien no puede dormir bien, comprueba como empeora de forma notable su calidad de vida. Cuando no dormimos bien nos sentimos mal, tenemos dificultades para hacer bien nuestro trabajo, afecta de forma negativa a nuestras relaciones personales… es decir, es difícil disfrutar de la vida cuando no se consigue dormir lo suficiente.

Según un informe elaborado en 1991 por la Comisión Nacional de Investigación de Trastornos del Sueño, en Estados Unidos, los trastornos del sueño son uno de los problemas de salud pública no declarados más importantes. Sus consecuencias comprenden los ámbitos individual, laboral, económico y social. Desde el punto de vista individual, no dormir bien tiene repercusiones inmediatas sobre el estado general del día siguiente: fatiga, falta de energía, irritabilidad, ansiedad y somnolencia.

A medio y largo plazo, cuando una persona no puede dormir bien, puede tener una o varias de las siguientes consecuencias:

  • Mayor dificultad en su capacidad de pensar.
  • Cambios sensoriales, como reducción del campo visual e ilusiones visuales.
  • El habla se vuelve lenta y con poca entonación.
  • Falta de concentración, problemas de memoria.
  • Puede volverse más irascible o irritable.
  • Accidentes en el trabajo, domésticos, de tráfico.
  • Somnolencia diurna.
  • Mayor cansancio.
  • Ojeras.
  • Desorientación.
  • Algunos desórdenes psiquiátricos: depresión, ansiedad y abuso de alcohol.

Por eso es importante aprender a dormir bien. Como diría Sófocles, ya en el 468 a.c. “El sueño es la única medicina efectiva”. O, como indicó Miguel de Cervantes, “El sueño es el alivio de las miserias para los que las sufren despiertos”.

Hay una relación entre el insomnio y la edad y el sexo: las mujeres son más propensas a presentar problemas de sueño que los hombres y la población mayor de 65 años es más propensa aún que los adultos jóvenes. De cualquier forma, el insomnio afecta a ambos sexos, presentándose mas frecuentemente conforme avanza la edad.

Para solucionar los problemas de insomnio, lo mejor es acudir a un profesional que nos enseñe (nosotros le ayudamos) ya que existen muchas formas de vencer el insomnio de una forma natural. Tenga en cuenta que los fármacos puede ser una solución a corto plazo pero producen dependencia. Algunos consejos a tener en cuenta:

RECUERDE: La Hipnosis Clínica es una técnica muy eficaz. Más del 95% de las personas que han acudido a mi consulta, hoy en día han superado su problema de insomnio.

PUEDE TAMBIÉN SUPERAR SU INSOMNIO CON AUTOHIPNOSIS

Por autohipnosis se entiende la capacidad que tiene una persona para inducirse a sí misma un estado de relajación profunda o hipnosis, mediante la autoaplicación de instrucciones adecuadas.

Mediante la autohipnosis una persona puede potenciar y desarrollar sus propios recursos internos para mejorar su calidad de vida. Así se puede superar una fobia, vencer el estrés, acabar con el insomnio, desarrollar la inteligencia emocional y aprender a hablar con asertividad, ser más empáticos, dejar de fumar, etc.

AUTOHIPNOSIS PARA EL INSOMNIO

EL programa está formado por 6 grabaciones de unos 25 minutos en las que se dan sugestiones hipnóticas para conseguir el objetivo final.

Cada 15 días recibirá un CD, por lo que la duración total es de 3 meses. No obstante, las personas suelen ir notando cambios positivos desde el principio.

Los objetivos que se trabajan en cada uno de los CD son:

  • Sugestiones hipnóticas para conseguir un estado de relajación física y mental.
  • Mediante la técnica hipnótica de visualización de la playa, conseguir dormir.
  • Visualización de una cabaña para dormir.
  • Sugestiones hipnóticas para dormir.
  • Evitar la ley del efecto inverso: cuanto más intenta dormir, menos lo consigue.
  • Parar los pensamientos negativos y mantener la calma para conseguir dormir.

Precio

Con el fin de que todas las personas puedan hacer este programa de autohipnosis para superar su insomnio, el coste de cada grabación es de sólo 25 euros.

También hay disponibles otros programas de autohipnosis: