TRATAMIENTO DE FOBIAS Hemos atendido a más de 700 personas con alguna fobia y en un 98% la han superado. Podríamos definir una fobia como una reacción de miedo y repulsa ante un estímulo determinado; este temor es reconocido por quien lo sufre. Asimismo la persona lo considera desproporcionado al saber que se trata de una situación que no asusta a la mayoría de la gente. La fobia no puede ser explicada o razonada por quien la padece. En muchas ocasiones la persona reconoce que es una tontería pero el temor aparece. La exposición al estímulo fóbico provoca casi invariablemente una repuesta de ansiedad manifestada por la aparición de algunos de los siguientes síntomas: palpitaciones, sudoración, temblores, sensación de falta de aire, malestar torácico, molestias abdominales, mareo, miedo a perder el control, miedo a morir, sensación de hormigueo, escalofríos o sofocos... En ocasiones el pensar en el estímulo fóbico es suficiente para que la respuesta de ansiedad se produzca. Estas respuestas de ansiedad no pueden controlarse por medio de la voluntad. Todo esto provoca que la persona evite a toda costa la situación fóbica.
Normalmente las fobias se clasificaban en función del estímulo provocador de las mismas y se nombraban con su etimología latina o griega seguida del sufijo fobia. Actualmente se clasifica en tres categorías: agorafobia, fobias específicas, fobias sociales. De la agorafobia se habla en otro apartado. Se denominan "fobias específicas" las que son provocadas por una situación u objeto preciso y concreto. Suele instaurarse a partir de una asociación entre un cuadro de ansiedad y cualquier situación u objeto que lo acompañe. Ejemplos de fobias simples son: a los perros, arañas, ratones, tormentas, oscuridad, avión, tren, ascensor, túneles... y un largo etcétera, tantas como la imaginación quiera proporcionarnos.
La "fobia social" es el miedo acusado a situaciones sociales o actuaciones en público: reuniones, hablar en público, dar una conferencia, fiestas, citas con personas menos conocidas... Una de las fobias más frecuentes en nuestra sociedad es la fobia a volar. Se caracteriza por una reacción de ansiedad manifestada con síntomas como palpitaciones, sudoración, temblores, sensación de falta de aire, malestar torácico, molestias abdominales, mareo, miedo a perder el control, miedo a morir, sensación de hormigueo, escalofríos o sofocos... al avión, apareciendo no sólo cuando se está dentro del avión, también aparece antes de cogerlo, al ir hacia el aeropuerto, en la zona de embarque, al facturar el equipaje e incluso días antes de volar. Todo esto provoca que la persona evite a toda costa viajar en avión.
El tratamiento de las fobias es similar, sea de la índole que sea. Puesto que la fobia es consecuencia de una asociación psicológica de un estímulo con una respuesta emocional (la angustia), el objetivo es asociar dicho estímulo con otra respuesta emocional más adecuada (la relajación, la autohipnosis).
No hay que olvidar que cada persona "vive" su fobia de una forma particular, por ello es mucho más adecuado el tratamiento individual que asistir a un tratamiento grupal.
Si tiene una fobia haga lo siguiente:
1. Aprenda y practique cualquier técnica de relajación (autohipnosis). 2. Gradúe su fobia. Escriba distintas situaciones/escenas en las que se encuentre con el estímulo temido y gradúelas de menor a mayor ansiedad. 3. En estado de autohipnosis visualícese en esa situación e imagínese como desaparece la angustia. 4. A continuación haga la exposición "en vivo" es decir, enfréntese a la situación fóbica. Sólo cuando previamente se haya imaginado en esa situación sin ansiedad y sin temor.. 5. Si por sí mismo no lo consigue, nosotros le ayudamos Hemos atendido a mas de 700 personas con alguna fobia y en un 98% la han superado... Las fobias son muy incómodas para quien la sufre, pero son fácilmente tratables.
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